
Anónimo

Años de experiencia y de perfección de técnica. Años de experticia y profesionalismo. Y un buen día, llega un bobo y no lo dice, pero tú sabes lo que está pensando: “mucho ruido pocas nueces. Tanto alboroto y esto es todo?” El coño de su madre.
¿Será que es verdad? ¿Será que eres mala cama?
No es fácil chicos. Pensé que nunca iba a superar ese momento. Y pensando y pensando me di cuenta que yo no sé exactamente en que consiste ser buena cama. ¿Debemos hacer miles de posiciones? ¿Debemos movernos rico? ¿Debemos movernos mucho? ¿Poco? ¿Debemos dominar o ser dominadas? ¿Debemos gritar o ser silenciosas? ¿Ser lentas y sensuales o ir directo al grano del placer? Y en realidad no hay respuesta. La única respuesta es la que ya todos conocemos: es una cuestión de química. Y eso no se puede forzar. ¿O sí?
Y te dan ganas de gritarle al pajuo ese: “yo no soy mala cama, viejo. Solo no hay química” y justo cuando estas a punto de hacerlo recuerdas que llevas las últimas 2 semanas cayéndote a latas de lo lindo en cada esquina que encuentran. Se han metido mano hasta más no poder. Han hecho de todo y lo único que quieres es meterlo en un cuarto oscuro quitarle la ropa y saltarle encima. Como es posible que después de tanta química sexual fuera del cuarto salten a la cama y la temperatura baja a -10°?
Maldita sea. La vida a veces no tiene sentido. O capaz lo único que no tiene sentido es el concepto de “mala cama.” cuentas veces le decimos a nuestra mejor amiga “marica cógetelo que lo hace divino” y al día siguiente te dice con cara de asco “not so much nena.”
No tengo más que decir al respecto. Es un tema muyyy hablado. La química y la falta de la misma.
Pero me sigue dando arrechera.
Pd: Espero no ser mala cama. Espero que sea verdad todo ese rollo de la química. Porque eso sería terrible. Ser mala cama. ugh.
Estamos en una fiesta de una amiga y se nos acerca el hombre hermoso que llevas media hora viendo. El hombre te cae a labia sin compasión. No te importa y decides irte con él a su casa, donde te da la revolcada de tu vida.
Al día siguiente se ven y tiran 10 veces. Y al siguiente lo mismo, y al siguiente lo mismo.
Vaya trote. La vida es divina. La felicidad si existe. Después de un tiempo decides presentarle este individuo maravilloso a tus amigos y lo llevas a una cena.
El hechizo se ha roto: Te enteras que el hombre es evangélico y pinochetista. Está en desacuerdo con el matrimonio gay. Come con la boca abierta y menea el whiskey con el meñique. Hace chistes machistas de los cuales se ríe él solo. Su película favorita es Transformers porque “Megan Fox es rolo e’ mami”, y le parece que el único sitio civilizado donde rumbear es one. El hombre nunca ha leído un libro y menos el periódico: Al hombre le aburre la política porque “Ay, yo todavía tengo plata para irme a Miami”. En fin. ¿Tengo que decir más?
Entonces estamos ahí sentados, mientras el individuo habla y habla de sus atrocidades, y nuestros amigos nos miran y se ríen nerviosamente. Y tú te pones a pensar una sola cosa, una y otra vez. Piensas que llevan tres semanas saliendo, ¿cómo no te diste cuenta antes? Y pues la respuesta llega a ti en el momento menos esperado: no han hablado por más de 20 minutos en las últimas tres semanas. Tiran demasiadoooooo. Eres una regalada tirona.
Nunca he pensado que hay algo en la vida como tirar demasiado. Ojo. Pero si te voy a decir algo que me decía mi madre: a los hombres se los conoce en la mesa y en la cama. no te emociones con el hombre que te habla divino al oído, pero no te habla genial en la mesa.
Lamentablemente the damage is done. No hay nada que hacer. El hombre va a seguir tirando divino pero ya te enteraste de lo del evangelismo y el pinochetismo, de su homofobia y de sus gustos cinematográficos. Ya no hay mucho que hacer. El hechizo se ha roto.
Algunos dirían que hay hombres a los que debemos mantener por siempre en el lado oscuro del corazón y prohibirles cualquier tipo de comunicación post- sexo. Es válido.
Otros dirán que lo único que hay que hacer es dejar de putear tanto y conocer al individuo en la mesa antes de meterlo en la cama. Bah, no. Boring.
Los más desenrollados dirán que ningún hechizo se ha roto. Que si el hombre tira rico pues seguirá tirando rico! También valido.
Todo depende de lo que de verdad queremos y si estamos dispuestos a encontrarlo: si queremos a alguien que nos llene de verdad. O si queremos a alguien que nos llene a medias; alguien a quien siempre le podemos decir que silencio, por favor.
Con silencio o sin silencio fuera de la cama, busquemos lo que busquemos o encontremos lo que encontremos: siempre estaremos agradecidos por la falta de silencio en la cama.
Hola baby! Hay experiencias en la vida que merecen ser contadas. Si bien es posible que no vuelvan a suceder, no como la primera vez (e ahí su inmeeeenso atractivo), contarlas, difundirlas, les coloca el punto final, el toque perfecto, las vuelve completamente realidad y no un secreto.
Y qué más podríamos guardar tan deliciosamente y egoístas… un BUENA noche, de esas que nunca esperas y que suceden tan fugazmente (y tan inconscientemente) que parecen un fucking sueno (hablando literalmente) increíble y excitante, del que te levantas muy pronto =(. Diga lo contrario quien no haya tenido una noche de copas así….
Era el cumpleaños de mi abuela en Barquisimeto, la celebración suponía un buen motivo para visitar a la familia y pasar un rato agradable lejos del caos (y todas las oportunidades que proporciona el caos) de “ccsex”. Tenía tiempo sin ver a mi prima con quien he compartido muchas cosas en los pocos días del año que tenemos para vernos. TREMENDA COINCIDENCIA DE ESE FIN… los Amigos Invisibles se presentaban en Barquisimeto y yo, que me moría por ir aquí en Caracas, (pero la vaina esa estaba muy cara) aproveché y la convencí para pasar una noche.. no tan invisible.
En Barquisimeto todo es tan loco!!! Yo atacada como buena caraqueña desde las 5 de la tarde porque el concierto era a las siete y estábamos a penas almorzando, pero en otras ciudades de Venezuela el tiempo se maneja algo distinto. Después de dar mil vueltas, conocer casi todo Barquisimeto y yo a punto de creer que sólo llegábamos al EL DISCO ANAL… al fin estacionamos y laaaa cola... eso sólo significaba que nadie había entrado aún. La cosa se prolongó, oh sí, mucho más…
Pasadas las siete nos sentamos a tomarnos unas cervezas mientras algún día a Barquisimeto se le ocurría acercarse a la puntualidad. Una birra, dos birras, tres birras… un chico lindo se acercó, saludó y se sentó =) todo bien por el momento, cuatro birras, una mirada... es de estos antipaticones, serios y misteriositos (no tiene nombre por cierto... o nunca lo grabé jajajá). Cinco birras, seis… Era de esos que sin decir nada y mirando mucho ya dicen con absolutamente todos sus ademanes que son unos animales salvajes. Ya a las ocho birras te imaginarás lo que estaba pensando…….
Entramos al concierto, ni me di cuenta cómo, ni cuándo (la noción del tiempo dejó de existir a la sexta cerveza). El concierto fue INCREÍBLE... no sé qué había en el ambiente ADEMÁS DE LO SEX-SEXY QUE PUEDE SER LA MÚSICA DE LOS AMIGOS INVISIBLES pero todo estaba como en la sintonía perfecta, la locura perfecta. Ya no eran cervezas, eran rones y el concierto eterno, y todas las canciones y los gritos y la gente sudada, y el misteriosito que miraba de vez en cuando, y yo que casi ya no podía mirar…
El concierto terminó y salimos todos a casa de unos amigos de mi prima. SORPRESA... Una mirada de picardía de mi prima, medio penosa, su novio más viva la pepa que nadie cagado de la risa y me pasaron una hermosa pipa azul =) Por supuesto el chico este ya se había sentado al lado mío y HABLÓ, cosa que pensé que no hacía nunca (porque además hay como un mito que lo rodea de que no habla con nadie que no conozca y que a todos les cae mal… y eso me encanta!)
Una patada... “Epa y tú qué haces… a qué te dedicas?”, “Bueno yo bailo flamenco”.. “Queeee naaaah a mi me encanta el flamenco, mi mamá bailaba” Dos patadas… “…deberías bailarme un día…” Tres, cuatro…. YA NO MÁS! NOS VAMOS…
Me despedí de él (aunque no lo creas) sin ninguna intención, aunque oliendo el riesgo. Yeah.. “Chao me voy” y me dio UN BESO GUARO DIVINO, qué fokin divino… Me monté en la camioneta del novio de mi prima, y supongo que me quedé dormida porque sólo me recuerdo que llegué a casa de sus primos (que estaban de viaje) y cuando me bajé vi otra camioneta que nos seguía!
Muerta de tantas sustancias divertidas en mi organismo entré corriendo, me cambié y me acosté, todo en un segundo. Al segundo siguiente alguien entro a mi cuarto... PUEDES CREERLO? NO ES ALGO QUE SE SUPONE QUE NO SUCEDE? En seguida salté y lo vi y(reacciones extrañas de cada quien) salí corriendo del cuarto a buscar alguna explicación con mi prima, pero ella estaba muy rascada y entretenida hablando con su novio en la entrada y yo al otro GUARO no lo podía sacar… demasiado insistente, demasiado fuerte, demasiado antipático y atractivo...
Entré al cuarto y me volví a acostar ignorándolo por completo pero no soy tonta y el OBVIAMENTE es mucho menos tonto… lo convirtió todo en una MUUUUUY BUENAAAA NOCHE…una mezcla de GANAS, para rozarme CACHETE A CACHETE y terminar EN 4… amo a los Amigos Invisibles…… desde esa noche aún más.
Por supuesto nada podía terminar mejor, se vistió, me dio un beso en la boca y al oído… “Espero que tengas un buen recuerdo de Barquisimeto”
No se diga más Gaby… los guaros hablan por sí solos.
anónimo
Y así empieza el discurso del "miedo a la rapidez". Todo lento y todo a su debido tiempo. Como Dios manda.
Pero después del desagradable e inaceptable acercamiento físico del respectivo individuo, da la casualidad que es viernes: la vida es corta y la noche es larga. Debemos festejar. Debemos emborracharnos hasta la inconsciencia. Debemos bailar, y gritar, y reírnos y conocer gente.
Conocer gente, mmm sí, debemos conocer muchas personas. Sí, eso es divertido.
Y eventualmente, con una de estas personas que conocimos uno de estos viernes en los que debemos festejar, irnos al baño y bum: sesión interminable de oral.
Y ese acercamiento físico no nos ofende no? Ahí sí estamos felices de la vida.
No me malentiendas. Me encanta que no le tengamos miedo a la sesión interminable de oral en el baño de una discoteca de mala muerte. Nos podemos tocar todos entre todos, y ser felices. Pero tampoco le debemos tener miedo a todo lo demás. ¿Son los sentimientos algo que nunca debemos tocar hasta estar totalmente seguros de lo que sea que es de lo que debemos estar seguros? Sinceramente, ¿Debemos ser tan precavidos? ¿Nos gusta sentirnos libres y aventureros, pero para abrirnos con otra persona nos encerramos internamente en un convento?
¿Nos da tanto miedo convertirnos en personas emocionalmente fáciles?
A la hora de la verdad es mucho más fácil lidiar con una decepción sexual que con una amorosa.
No es algo que creo que hagamos conscientemente, creo que es simplemente una consecuencia de grandes decepciones amorosas: nos protegemos, y le empezamos a tener miedo al contacto físico incorrecto: nos sentimos desnudos y vulnerables cuando nos agarran la mano, pero nos sentimos poderosos con el hombre arrodillado cuyo nombre dudamos.
¿Y ahora que hacemos para dejar de tener miedo?
PD: mi amigo GNG ahora es SG

Estoy en 6to grado mirando al nene que me gusta, a quien por supuesto yo nunca le gusté (y eso que yo nunca fui de las chicas feas) (creo…. Espero) y ya por primera vez estoy pensando en lo complejo que es todo. Sí, créanlo. ¿Por qué no gusta de miiiiiii? (llanto desesperado) (inicio de la malcriadez)
Después en entre 2do y tercer año todo fue maravilloso, yo tenía tetas (hell yeah!) y el mundo masculino estaba a mis pies. Así de fácil era todo. Cero complejidades. Todos nos gustamos entre todos. Es una guerra declarada. Es la segunda fase de la malcriadez. Somos adolescentes, hormonales, empezando a ser sexis, desesperados y curiosos. ¡Claro que nos gustamos todos entre todos! Ya en tercer año todo se fue al carrizo. Empezó la época sexual. Y con ella, todas las crisis respectivas. Que si la paranoia del embarazo, que si lo estoy haciendo mal, que si no entiendes que está pasando, que si lo amas, que si me estas usando, que si yo te esoty usando a ti, blah, blah, blah. Después de eso, yo seguía teniendo tetas, por lo tanto todo volvió a la normalidad y a la facilidad del día a día. Los hombres a mis pies. (No me malentiendan, no es que yo sea la gran vaina, los hombres siempre estuvieron a los pies de más o menos todas las mujeres que conozco desde que tengo uso de razón. Son unos fáciles. Así de simple) y después de eso, empiezas a salir con un chico. Te gusta. Le gustas. Todo va bien. No tienen nada en común. Cónchole. Hay dos opciones: fin o no fin. El no fin consiste más o menos en una relación destinada a la falta de comunicación. Todo es confuso y complicado, otra vez. Después decides que nada te importa. Que la promiscuidad es la única opción valida en esta vida. Pero no, tampoco. Sinceramente, uno se encuentra a cada huevón por ahí. Ellos hacen que hasta la promiscuidad desenrollada y desenfrenada sea compleja. Crap. Después entras en la universidad. Y esto es la liberación. La mejor época de tu vida. (y lo es, sin duda, supongo). Y viene la complejidad otra vez: estoy yo, en el pasillo de artes viendo al nene del que me enamoré (quien por supuesto, nunca se enamoró de mi) (y creo que sigo siendo de las chicas lindas) y sigo pensando en lo fucking complejo que es todo!!¿Por qué no me ama, coño?
¿Será que en diez años todos viviremos mentalmente en una comuna hippie? A los pies de todos amándonos mutuamente gracias a las tetas enormes y redondas y a los penes gigantes y funcionales? Si seguimos con el patrón así va a ser….. pero algo me dice que a partir de ahora todo va a ser un poco más complicado que eso.
¿Será que pedimos mucho más, pero estamos dispuestos cada vez a dar menos? ¿O es al revés? ¿Estamos dispuestos a dar todo a cambio de nada?
¿Será que simplemente con el tiempo nos gusta complicarnos más la vida?
Bah… al final no es tan grave. Nadie se muere de eso. Se sufre pero se goza :)